Los mismos datos hablan de que si el beneficiario hubiera obtenido la subvención más alta, la de 4.000 euros, en su próxima declaración de la Renta, la cuantía a pagar podría ser de 1.031 euros.

Si el comprador lo que quiere es acogerse a una medida de incentivos que sube a 1.000 euros, la factura fiscal es más cara, concretamente un total de 240 euros más. Si compra un coche con la etiqueta ‘C’, puede ser beneficiario de hasta 800 euros. Luego, podrán pagar hasta 192 euros de más una vez que hayan tenido que declarar en el IRPF.

La empresa ha pedido al Gobierno que estudie la medida, porque podría hacer que muchos conductores con coches contaminantes, no se animasen a cambiarlos debido a que luego, en la declaración de la Renta, les aparecerá a pagar.

Una ayuda que suma para el IRPF

La ayuda anunciada por el Gobierno para conseguir mejorar el vehículo por uno menos contaminante, suma para el IRPF. Debe aparecer en la declaración de la Renta, porque es de las consideradas como que tributan.

¿Por qué? Porque Hacienda los considera como una ‘ganancia patrimonial no derivada’ y se tienen que acoger a las medidas propuestas para este tipo.